Otro complemento también imprescindible durante la celebración de la Santa Misa es la campanilla, que con su repique indica a los fieles algunos momentos culminantes, como son: el Sanctus, después del Prefacio; el Hanc ígitur, cuando el celebrante posa sus manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz; y además, a cada elevación, la genuflexión del comienzo, el punto máximo de altura y la genuflexión del final.Procura tú aprovechar cada toque de campanilla para estar atento en la misa que oyes, y acostúmbrate a conducirte en los tres toques de cada elevación de esta forma que te aconsejamos: al primer y tercer toques, procura que tu inclinación de cabeza coincida con la genuflexión del Celebrante, adorando al Santísimo Sacramento; y al segundo toque de cada elevación, alza la cabeza y dirige ávidamente tu devota mirada hacia la Hostia y el Cáliz, los cuales son precisamente elevados para que puedan contemplarlos todos los fieles.
domingo, 15 de noviembre de 2009
La Campanilla
Otro complemento también imprescindible durante la celebración de la Santa Misa es la campanilla, que con su repique indica a los fieles algunos momentos culminantes, como son: el Sanctus, después del Prefacio; el Hanc ígitur, cuando el celebrante posa sus manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz; y además, a cada elevación, la genuflexión del comienzo, el punto máximo de altura y la genuflexión del final.Procura tú aprovechar cada toque de campanilla para estar atento en la misa que oyes, y acostúmbrate a conducirte en los tres toques de cada elevación de esta forma que te aconsejamos: al primer y tercer toques, procura que tu inclinación de cabeza coincida con la genuflexión del Celebrante, adorando al Santísimo Sacramento; y al segundo toque de cada elevación, alza la cabeza y dirige ávidamente tu devota mirada hacia la Hostia y el Cáliz, los cuales son precisamente elevados para que puedan contemplarlos todos los fieles.
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