miércoles, 3 de febrero de 2010

El Padre Pío y la Santa Misa


Padre, ¿por qué sufre tanto en la Consagración?


No seas malvado... (No quiero que me preguntes eso...)


Padre, dígame: ¿por qué sufre tanto en la Consagración?


Porque en ese momento se produce realmente una nueva y admirable destrucción y creación.


Padre, ¿por qué llora en el altar, y qué significan las palabras que pronuncia en la Elevación? Pregunto por curiosidad, mas también porque quiero repetirlas con usted.


Los secretos del Rey Supremo no pueden revelarse ni profanarse. Me Preguntas por qué lloro, mas yo no querría derramar esas pobres lagrimas, sino torrentes de lágrimas. ¿No meditas en este grandioso misterio?


Padre, ¿usted sufre, durante la Misa, la amargura de la hiel?


Sí, muy frecuentemente...


Padre, ¿cómo puede estar de pié en el Altar?


Como estaba Jesús en la Cruz.


¿En el altar, está usted clavado en la Cruz, como Jesús en el Calvario?


¿Y aún me lo preguntas?


¿Cómo se encuentra usted?


Como Jesús en el Calvario.


Padre, ¿los verdugos acostaron la Cruz en el suelo para clavar los clavos en Jesús?


Evidentemente.


¿A usted también se los clavan?


¡Y de que manera!


¿También lo acuestan sobre la cruz?


Sí, mas no debemos tener miedo.

1 comentario:

  1. Al responsable de este blog: ¡No lo suspenda, hay mucho que decir!

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