viernes, 5 de febrero de 2010

EXCELENCIA DEL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA


Es una verdad incontestable, que todas las religiones que existieron desde el principio del mundo establecieron algún sacrificio que constituyó la parte esencial del culto debido a Dios: empero, como sus leyes eran o viciosas o imperfectas, también los sacrificios que prescribían participaban de sus vicios o de sus imperfecciones. Nada más vano que los sacrificios de los idólatras, y por consiguiente no hay necesidad de mencionarlos. En cuanto a los de los hebreos, aun cuando profesaban entonces la verdadera Religión, eran también pobres e imperfectos, pues sólo consistían en figuras: Infirma et egena elementa (1), según expresión del Apóstol San Pablo, porque no podían borrar los pecados ni conferir la divina gracia.
El sacrificio, pues, que poseemos en nuestra Santa Religión es el de la Santa Misa, el único sacrificio santo y de todo punto perfecto. Por medio de él todos los fieles pueden honrar dignamente a Dios, reconociendo su dominio soberano sobre nosotros, y protestando al mismo tiempo su propia nada. Por esta razón el santo rey David le llama Sacrificium iustitiae(2) , sacrificio de justicia, no sólo porque contiene al Justo por excelencia y al Santo de los Santos, o mejor dicho, a la Justicia y Santidad por esencia, sino porque santifica las almas por la infusión de la gracia y por la abundancia de dones celestiales que les comunica. Siendo, pues, este augusto Sacrificio el más venerable y excelente de todos, y a fin de que te formes la sublime idea que debes tener de un tesoro tan precioso, vamos a explicar sucintamente algunas de sus divinas excelencias, porque para explicarlas todas se necesitaba otra inteligencia superior a la nuestra.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El Padre Pío y la Santa Misa


Padre, ¿por qué sufre tanto en la Consagración?


No seas malvado... (No quiero que me preguntes eso...)


Padre, dígame: ¿por qué sufre tanto en la Consagración?


Porque en ese momento se produce realmente una nueva y admirable destrucción y creación.


Padre, ¿por qué llora en el altar, y qué significan las palabras que pronuncia en la Elevación? Pregunto por curiosidad, mas también porque quiero repetirlas con usted.


Los secretos del Rey Supremo no pueden revelarse ni profanarse. Me Preguntas por qué lloro, mas yo no querría derramar esas pobres lagrimas, sino torrentes de lágrimas. ¿No meditas en este grandioso misterio?


Padre, ¿usted sufre, durante la Misa, la amargura de la hiel?


Sí, muy frecuentemente...


Padre, ¿cómo puede estar de pié en el Altar?


Como estaba Jesús en la Cruz.


¿En el altar, está usted clavado en la Cruz, como Jesús en el Calvario?


¿Y aún me lo preguntas?


¿Cómo se encuentra usted?


Como Jesús en el Calvario.


Padre, ¿los verdugos acostaron la Cruz en el suelo para clavar los clavos en Jesús?


Evidentemente.


¿A usted también se los clavan?


¡Y de que manera!


¿También lo acuestan sobre la cruz?


Sí, mas no debemos tener miedo.

domingo, 24 de enero de 2010

¿Por qué conviene ir vestido de sacerdote?


" El hábito eclesiástico es un signo de consagración para uno mismo, nos recuerda lo que somos, recuerda al mundo la existencia de Dios, hace bien a los creyentes que se alegran de ver ministros sagrados en la calle, supone una mortificación en tiempo caluroso.
El sacerdote al mirarse en el espejo o en una foto, y verse revestido de un hábito eclesiástico piensa: tú eres de Dios.
Bajo la sotana, el sacerdote viste como el común de los hombres. Pero revestido con su traje talar, su naturaleza humana queda cubierta por la consagración.
El que viste su hábito eclesiástico es como si dijera: el lote de mi heredad es el Señor.
El color negro recuerda a todos que el que lo lleva ha muerto al mundo. Todas las vanidades del siglo han muerto para ese ser humano que ya sólo ha de vivir de Dios. El color blanco del alzacuellos simboliza la pureza del alma. Conociendo el simbolismo de estos dos colores es una cosa muy bella que todas las vestiduras del sacerdote, incluso las de debajo de la sotana, sean de esos dos colores: blanca camisa y alzacuellos, negro jersey, pantalones, calcetines y zapatos.
El hábito eclesiástico también es signo de pobreza que nos evita pensar en las modas del mundo. Es como si dijéramos al mundo: Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.
La vestimenta propia del sacerdote es la sotana. Pero el clériman también es un signo adecuado de consagración, manifestando esa separación entre lo profano y lo sagrado. Aunque el hábito eclesiástico propio del presbítero sea por excelencia la túnica talar, el clériman es un hábitus ecclesiasticus y todo lo que aquí se dice a favor de la sotana, se puede aplicar al clériman. En caso de que estas hojas las lea un religioso, evidentemente, lo dicho aquí de la sotana valdrá para su propio hábito religioso."


Tomado del Blog del Padre Fortea "¿Por qué conviene ir vestido de sacerdote?".

viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Cuanto amor nos tiene Dios, ha enviado a su único Hijo para que por Él encontremos la Salvación, la Luz y la Felicidad en un mundo lleno de tinieblas, oscuridad y tristeza. Recibámoslo con gozo.
Feliz Navidad.

martes, 8 de diciembre de 2009

Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María


Introito (Is. 61). Gozosa me regocijaré en el Señor, y mi alma se alegrará en mi Dios; pues me revistió de ropaje de salud, y me cubrió con manto de justicia, como a esposa adornada con sus joyas. -(Ps. 29). Os glorificaré, ¡oh Señor!, porque me protegisteis, y no alegrasteis a mis enemigos a costa de mí. V. Gloria al Padre.


Evangelio (Luc. 1, 26-28). En aquel tiempo: envió Dios al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una Virgen desposada con un varón de la casa de David, llamado José, y el nombre de la Virgen era María.

Y habiendo entrado el Ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia: el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres.


Oración. ¡Oh Dios!, que por la inmaculada Concepción de la Virgen preparasteis digna morada para vuestro Hijo: os suplicamos que así como a Ella la preservasteis de toda mancha por la muerte prevista de vuestro mismo Hijo, así por su intercesión nos concedáis llegar a Vos limpios de pecado. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Adviento 2009

Feliz Adviento a todos los que tengan fe y esperanza para aquellos que no conocen o no han dejado que el Señor les toque el corazón.